domingo, 3 de enero de 2016

Ese algo...

Siempre me he sentido incompleta. Siempre ha faltado algo en mi vida, algo cuya ausencia no sólo me hace daño, sino que no me permite ser feliz, algo que nunca me abandona, que permanece en mí cada segundo del día. Un dolor que se acrecienta con cosas tan sencillas como una simple frase, una inocente fotografía, un gesto de cariño, un comentario sin importancia... algo que para cualquier persona no tendría mayor trascendencia, para mí es una puñalada en el corazón. El tiempo pasa y cuando parece que ese vacío va a llenarse por fin, acaba estando aún más lejos. Lo peor, es que ese algo que falta en mi vida, en realidad es ese alguien...

miércoles, 21 de octubre de 2015

Un lazo naranja

Hoy es un día como otro cualquiera... Un miércoles cualquiera de un mes cualquiera... Hoy hace siete meses que nos vimos por última vez, que me diste mi regalo de cumpleaños porque "te ibas a Madrid", siete meses que te fumaste aquel cigarrillo con ojos vidriosos y terror en tu mirada mientras intentabas disimular. Siete meses que tus lágrimas se derramaron por miedo al día siguiente. Siete meses que me diste un abrazo al dejarte en la puerta de tu casa.

Tengo grabados en la mente tu sonrisa, tu acento gatuno, la forma en que te escandalizabas con algún comentario, tu pelo corto y rizado, ese que te sentaba tan bien y al que tú llamabas "pelopolla",  el montaíto de pringá enfoscado...

Fui una idiota por no haber sabido reconfortarte, por no haberte abrazado más, fui una idiota por no disfrutar más de ti, por tener miedo de expresar mis sentimientos, porque es algo a lo que no estoy acostumbrada.

Seguramente, fui la última amistad que llegó a tu vida, sólo dos años y medio. Recuerdo cuando nos llamaste al día siguiente y con la voz quebrada, nos dijiste que se habían confirmado tus peores temores. Recuerdo que no podía hablar, que sólo quería verte para que te desahogaras, pero en lugar de eso, sólo pude decirte que tú podías con esto, que era una putada, pero que podías hacerlo, que nos tenías para lo que hiciera falta, para lo que necesitaras. 

Hace cinco meses y medio que nos dijeron que estabas perdiendo la batalla, que esta maldita enfermedad estaba pudiendo contigo, cinco meses y medio que te fuiste sin despedirte, y no soy capaz de afrontar que lo único que me queda de ti son los recuerdos. Hoy me he dado cuenta de que ya no podemos recogerte como hacíamos cada miércoles, que el viaje que en mi cabeza estás realizando, durará toda nuestra vida, que allá donde estás no hay cobertura ni internet, Pero cada día que pasa estás conmigo, cada vez que cojo una brocha o un cincel recuerdo las quejas que te daba y cómo me conformabas quitándole hierro al asunto. Nunca te irás, y que sepas que esto es sólo un "Hasta la próxima en el Bareto, con doble de aceitunas y una copita de Señorío de Heliche". Va por ti, amiga.


domingo, 22 de febrero de 2015

Enterrado

Es curioso cómo a veces, lo que creíamos enterrado,  realmente no lo está. Son esas veces en que pensamos que nuestros sentimientos son inmunes a los estímulos contra los que tanto habíamos entrenado. Esas veces en que, con tanto esfuerzo,  creímos reducir la intensidad de las punzadas que experimentábamos ante un nombre o una palabra. Esas veces en que las descargas eléctricas que sacudían nuestro cuerpo eran tan tenues, que parecían historia...

Pero cuando pensamos que algo está enterrado, corremos el grave peligro de darnos cuenta de que no es así, porque al cerrar los ojos un único instante, el cosquilleo de un roce fantasma, el susurro de una palabra escondida en el viento o el espejismo de creer reconocer una figura entre la multitud, nos transportan al pasado y hacen las veces de excavadora, dejando al descubierto y, de forma caótica, todo lo que se hallaba oculto... Lo que debemos preguntarnos es si queremos mantener ese algo en la superficie, o volver a intentar esconderlo bajo tierra.

martes, 29 de abril de 2014

Espejismo


El principio de una relación de pareja es un espejismo en el que cada momento ofrece la oportunidad de ver la vida de color de rosa... Levantarse y tener el primer pensamiento dedicado a esa persona, sonreír recordando cualquier instante o anécdota, poder pasar horas sin articular palabra, recostado con ella sintiendo simplemente el tacto de su piel o manteniendo la mirada, esa mirada especial que únicamente le pertenece a ella...

Cuando la vida se te presenta de color rosa, es fácil vivirla y disfrutarla, la parte difícil llega cuando se trata de sobrevivir, de afrontar cada día como uno más, cuando el tedio y la rutina son los compañeros de viaje y los momentos que antes eran los más especiales, se tornan uno más, en definitiva, cuando se pierde la magia...

Pero un buen día, te das cuenta de que te encuentras rodeado de gente y ruido, y que de repente, sólo está ella, que vuelves a sonreír al verla llegar, que te pasas horas acariciando su piel y recorriendo su espalda con el índice como si el tiempo se congelara, o que te quedas embobado al mirarla, y que esa magia perdida sigue ahí... y que resulta que ese espejismo no es tan espejismo al fin y al cabo, y comprendes que las relaciones no pueden ser siempre como el primer día, pero que lo importante está ahí...

Sólo tienes que ser capaz de vislumbrarlo...


Rafael Hernán Pérez: "Sólo este momento nos pertenece. El pasado es un fantasma que se desvanece, y el futuro, un espejismo en el horizonte".