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lunes, 19 de diciembre de 2016

Simplemente miedo

Miedo... ese es el sentimiento que últimamente me acompaña las veinticuatro horas del día. Tengo miedo de dejar de ser yo, de no poder volver a sentir algo que no sea dolor, tengo miedo de que la soledad acabe siendo la única que me lleve de la mano el resto de mi vida, de no ser capaz de volver a reaccionar y perderlo todo definitivamente... tengo miedo de hundirme tanto que salir a flote me resulte imposible, miedo de que mi alma se pudra por intentar tapar tanto sufrimiento, miedo de no volver a reír a carcajadas, de que se apague del todo el brillo de mi mirada, de no poder sonreír... tengo miedo de los niños del parque, de las embarazadas que pasean y compran ropita de la talla cero, de los anuncios de juguetes, de las felicitaciones de navidad, de las noticias que para todos son buenas menos para mí...
Tengo miedo del agujero que hay en mi corazón, que no para de sangrar y de hacerme daño, que no me deja salir de esta espiral de autocompasión y desesperación, que me agota y me mata lentamente, tengo miedo porque nadie puede entenderme, porque nadie sabe nada, y porque no puedo caminar de una mano amiga, de una mano que sepa comprender el dolor que siento por esta incertidumbre, por esta impotencia, por esta ausencia, por esta desilusión que me acompaña cada día y que no puedo dejar atrás. 
Tengo miedo de perderme y de no poder volver a encontrarme y ni siquiera sé si ya es demasiado tarde...

martes, 29 de abril de 2014

Espejismo


El principio de una relación de pareja es un espejismo en el que cada momento ofrece la oportunidad de ver la vida de color de rosa... Levantarse y tener el primer pensamiento dedicado a esa persona, sonreír recordando cualquier instante o anécdota, poder pasar horas sin articular palabra, recostado con ella sintiendo simplemente el tacto de su piel o manteniendo la mirada, esa mirada especial que únicamente le pertenece a ella...

Cuando la vida se te presenta de color rosa, es fácil vivirla y disfrutarla, la parte difícil llega cuando se trata de sobrevivir, de afrontar cada día como uno más, cuando el tedio y la rutina son los compañeros de viaje y los momentos que antes eran los más especiales, se tornan uno más, en definitiva, cuando se pierde la magia...

Pero un buen día, te das cuenta de que te encuentras rodeado de gente y ruido, y que de repente, sólo está ella, que vuelves a sonreír al verla llegar, que te pasas horas acariciando su piel y recorriendo su espalda con el índice como si el tiempo se congelara, o que te quedas embobado al mirarla, y que esa magia perdida sigue ahí... y que resulta que ese espejismo no es tan espejismo al fin y al cabo, y comprendes que las relaciones no pueden ser siempre como el primer día, pero que lo importante está ahí...

Sólo tienes que ser capaz de vislumbrarlo...


Rafael Hernán Pérez: "Sólo este momento nos pertenece. El pasado es un fantasma que se desvanece, y el futuro, un espejismo en el horizonte".


lunes, 8 de julio de 2013

Hasta siempre

Se acabó.

Como algunos ya sabéis, llevo tiempo pensando en cerrar el blog. Hasta ahora no lo había hecho por los poquitos que me seguís, a los que ni siquiera conozco en persona o ésos que ni siquiera me ponéis cara.

Creo que no puedo decir adiós sin dar una explicación, y es que este blog empezó en una etapa de mi vida en la que todo estaba bocabajo, todo era un completo caos y necesitaba desahogarme de algún modo, por eso, se me ocurrió escribir para contar a la gente cómo me sentía y, si era posible y alguien se encontraba en mi misma situación, hacerle ver que todos nos sentimos así de vez en cuando. Ahora mi vida ya no tiene nada que ver con la de hace un año, y no veo motivos para seguir con esto. Además, últimamente, en lugar de ayudarme, lo único que está consiguiendo es que me dé cuenta de que éste no es mi camino. Hay personas que sirven para esto y personas que no, y yo considero que soy del grupo de las segundas. Dejo muchas cosas en el tintero, pero se merecen ser bien contadas y yo no soy capaz de eso.

A todos los que me habéis hecho especial la estancia en este blog, GRACIAS, MUCHAS GRACIAS. Os digo adiós con lágrimas en los ojos y me llevo una parte de cada uno de vosotros conmigo.

Hasta siempre.
Julia Caracola.

Paulo Coelho: "El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día".


viernes, 28 de junio de 2013

Historias de la Alameda

¡Por fin ha llegado el día! (no, el viernes no...bueno, que también): hoy Historias de la Alameda presenta oficialmente su libro, ese libro que muchos de sus seguidores, si no todos, estábamos deseosos de que viera la luz. No puedo imaginar cómo se siente hoy, si está nervioso o acelerado o si lleva la procesión por dentro...

Pero más que eso, quiero pensar en su expresión cuando tenga por primera vez en sus manos el resultado de más de un año de trabajo. Imagino una mirada llena de ilusión y satisfacción por lo que sabes que está bien hecho... y por lo que sabes que está por venir... 

Porque sé que no le va a faltar gente en la ExtraVagante, porque sé que todos los que allí se encuentren, estarán rebosando orgullo y presumiendo de amigo, vecino, familiar o pareja, y porque también sé lo importante que va a ser para él ver a toda su gente reunida en su honor, disfrutando de ratos de agustismo botellín en mano, dejando de lado por un rato las obligaciones para dar paso a la vida golosa hasta las tantas, y finalmente, acabar guarníos... Pero lo mejor no serán esas horas, lo mejor serán los recuerdos que le quedarán a todos los presentes, y por supuesto a Quike, que seguro que acabará escribiendo uno de sus maravillosos estados para contarnos a los que no pudimos asistir, cómo se vivió el estreno.

Seguro que todo le va genial, no puede ser de otra forma...


jueves, 27 de junio de 2013

Tirar la toalla

Hay veces en que uno se levanta con la sensación de que ya no puede más, de que es hora de tirar la toalla y dejar de seguir intentándolo, de que ya no tiene sentido luchar por eso que creías querer... y digo creías, porque si abandonas es que no lo quieres realmente.

Ayer fue uno de esos días para mí. Ayer decidí muchas cosas que llevaban bastante tiempo rondándome la cabeza. Decidí dejar de luchar por eso que tanto me gustaba desde que era una niña pequeña: escribir. Decidí que no valía la pena seguir intentando hacerme un hueco entre tanto bloguero que hay en la red y cuyo número de seguidores y respuestas es mayor que el de éste. Decidí que ya no tenía ilusión por escribir ese libro que tengo pendiente desde los diez años, que ya estaba bien de publicar entradas en las que nunca tenía nada nuevo que decir, decidí que la etapa de bloguera/escritora para mí, se había terminado.

Y entonces me puse a pensar en cómo escribir la entrada para despedirme de todos vosotros... y en todo lo que iba a dejar atrás si abandonaba esto que un día se convirtió en mi mundo, en mi diario, en mi historia. Aquí se encuentran plasmados los mejores y peores momentos del último año de mi vida, aquí se encuentran mis lágrimas y mis carcajadas, mis sorpresas e ilusiones e incluso mis intimidades... Y llegué a la conclusión de que no vale la pena abandonar algo en lo que crees, que da igual si vales o no para ello, pero que si te gusta debes intentarlo, aunque encuentres mil piedras en el camino, aunque cueste apartarlas, aunque a veces no sepas de dónde sacar las fuerzas... porque si lo necesitas, es mejor tomarte un tiempo de descanso para recargar las pilas, y a fin de cuentas, no importa las veces que te caigas, sino las que seas capaz de levantarte.

Paul Ambroise Valéry: "Las obras no se acaban, se abandonan".



martes, 18 de junio de 2013

Límites

"Todo tiene un límite". Es una de las verdades universales y una de las mentiras más grandes que me he echado a la cara...¿Acaso tiene límites la tontería humana? ¿y la ilusión de un niño? ¿y la mierda que se puede acumular debajo del frigorífico?... Y los sentimientos...¿también tienen límite?

Yo pensaba que no podía sentir nada nuevo al mirarle a los ojos. Cuando me perdía en el brillo de su mirada se me ponían los vellos de punta y me olvidaba del resto del mundo, de mis problemas y mis preocupaciones, sólo acudían a mi cabeza los buenos momentos vividos, las ilusiones que quería hacer realidad con él, los sueños comunes y los que todavía ni le he confesado... me emocionaba tanto al ver lo que sus ojos me contaban sin hablar, que hasta se me saltaban las lágrimas... y me ponía a llorar como una niña pequeña, y entonces era cuando él se acercaba a mí con gesto tierno y me preguntaba: "¿qué te pasa?, bichito", mientras me acariciaba la mejilla y besaba mis lágrimas. Al final acababa llorando aún más, con la cara enterrada en su pecho, mientras él jugaba con mi pelo haciéndome rosquitos...

Ayer tarde volví a perderme en su mirada, pero no era lo mismo. No tenía nada que ver con lo que sentía antes... y es que me parece imposible descubrir cada día algo nuevo, algo que me hace flotar, que me hace perder la consciencia de todo y tener la sonrisa tonta en la cara. Aunque ahora que lo pienso... también podía ser el efecto del porrito de la tarde...

De Arthur C. Clarke: "La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible".


lunes, 29 de abril de 2013

Limones y perspectiva

Siempre he oído que cada uno cuenta la feria según le va y que todas las cosas dependen del prisma con el que se miren. En mi caso, el prisma se traduce en la circunstancia que me rodea, en la compañía.

Y es que parece mentira cómo puede llegar a cambiar una situación cuando estás acompañado de esa persona que consigue que todos los momentos sean únicos y especiales, cómo algo, que incluso no te gustaba, con ella es totalmente distinto, y te encanta... Fíjate si es especial su compañía, su apoyo, su "estoy aquí", que hasta consigue que recuperes la ilusión en algo que ya no la tenías, y no sólo la recuperas, sino que la coges con muchas más ganas porque ella está ahí, dándote ánimos, cogiéndote de la mano y apretándotela, diciéndote que está contigo para lo bueno y lo malo, que puedes contar con ella y que ahora es cosa de los dos...

Y da igual si en mi feria llovió y en la tuya no, y si el prisma con el que miras es un hexaedro y el mío un icosaedro, porque al final, todo esto de la perspectiva, no es más que una metáfora de las circunstancias que nos acompañan y nos condicionan cada día, lo que importa es tener ganas de que no se mojen los farolillos, y si a pesar de ello se mojan, sacar el niño interior que llevamos y dejarlo que disfrute haciendo figuritas con pasta de papel. Ya sabes, si la vida te da limones...


martes, 9 de abril de 2013

Cómo cambia el cuento...

Esta mañana me he despertado con uno de esos días en que te da por reflexionar, y me he puesto a hacer un repaso de lo que es mi vida ahora, uno de esos días en los que te das cuenta de que, realmente, el tiempo pasa y no en balde...

No hace tanto, mi vida estaba encauzada, prácticamente resuelta: tenía buena relación con mis padres, novio desde que era adolescente, una casa recién comprada que estábamos reformando a nuestro gusto sin olvidarnos de los niños que queríamos tener, la carrera casi acabada y un empleo asegurado al terminar, tres sobrinos a los que adoraba, una familia política que me quería como si siempre hubiera formado parte de ellos... lo que ya he dicho, mi vida solucionada al fin y al cabo...

Los problemas empezaron cuando me di cuenta de que lo que estaba haciendo no era vivir, sino sobrevivir: ya no tenía esa sonrisa tonta que te sale cuando eres feliz, ya no existía ese brillo en mis ojos, ya no había temas de conversación ni nada que hacer juntos, ya no quería estar a solas con él porque acabábamos discutiendo, intentaba retrasar todo lo posible el momento de quedar para que las horas juntos fueran las menos posibles, le decía que teníamos que hablar, que las cosas no estaban bien... y él decía que eran tonterías mías... siempre eran tonterías mías... y fue entonces cuando me resigné y pensé que seguramente tenía razón, sólo eran fantasmas que veía yo... Hasta que apareció él...

Y descubrí que es posible despertar cada día con una sonrisa, y que ese brillo permanecía en mis ojos de forma perenne, y que reía con ganas como no lo había hecho nunca... fui consciente de que por primera vez en muchos años estaba dedicándome a vivir, que era feliz... Y también por primera vez, me replanteé cambiar las cosas, dejarlo todo atrás, y me di cuenta de que lo único que me daba pena dejar atrás era a los que hasta entonces habían sido mis sobrinos y que si daba el paso, dejarían de serlo... y lo dejé todo...

En un año, mi vida no tiene nada que ver con lo que era: no pasa un día en que no haya reído a carcajadas, no ha habido un sólo día que no haya merecido la pena... lo único que empaña esta felicidad, es la relación con mis padres, ya no me hablan apenas y no dejan de reprocharme todo esto, yo pienso que deberían alegrarse por mí, que deberían ser felices porque ya no vuelvo a casa cada día con los ojos hinchados de llorar... pero supongo que no se puede tener todo en la vida...


jueves, 7 de marzo de 2013

De personas y rarezas...


Hay días en que una se despierta rara y no sabe por qué, no sabe qué le ocurre. A veces se lo achacamos al día, otras a que nos hemos levantado con el pie izquierdo, en ocasiones le echamos la culpa incluso a las hormonas... Y sales a la calle y te sorprendes a ti misma deambulando sin rumbo fijo, mirándote los pies a cada paso que das, incluso cruzando de acera sin mirar... Y de repente, sin ningún motivo aparente, sin que ocurra nada especial, te das cuenta de qué es esa rareza que sientes, cuál es el sentimiento que tan bien escondido se encuentra dentro de ti... Y ahí está, delante de nuestras narices, sacándonos la lengua en un gesto burlesco, nuestra querida amiga NOSTALGIA.

Hoy me he despertado rara, apática, ausente, incluso algo tristona... No he tardado en darme cuenta de qué era lo que me ocurría... Y era eso, amigos. Hoy me he levantado nostálgica, echando en falta a personas que ya no están en mi vida, por una u otra razón, personas que no volverán a darme un beso en la frente o a pellizcarme las mejillas, personas con las que puede que me vuelva a encontrar, pero que torcerán la cara hacia otro lado, personitas a las que no volveré a ayudar con los deberes, con las que no volveré a jugar y que, seguramente se olvidarán de mí con el paso del tiempo, aunque yo nunca las olvide...

Hoy me he despertado nostálgica... Pero en días como éste, son las personas que sí están las que nos ayudan a salir de ese badén de tristeza, personas que nos quieren, personas a las que les importamos, personas que alegran nuestros días menos buenos, porque con personas como ellas no existen los días malos... Esas personas son personas talismán, personas amuleto, personas que son un tesoro en nuestras vidas, y da igual si eres supersticioso o no, da igual que hagas lo imposible por no derramar la sal, por no pasar por debajo de una escalera o por evitar romper un espejo. Todos tenemos a una persona así en nuestro día a día, lo importante es darse cuenta y cuidarla mucho, porque puede que mañana sea nuestra persona talismán la que se despierte rara...









viernes, 22 de febrero de 2013

Una carta para ti...

Hay tantas cosas que me gustaría poder explicarte... Recuerdos que remueven mil emociones, conversaciones plagadas de bromas, de sentimientos escondidos que afloraron irremediablemente a pesar de negárnoslos a nosotros mismos dejando a su paso sólo sinceridad, momentos de miradas esquivas que dejaron de serlo para convertirse en unos ojos que estaban hechos para encontrarse y no volver a apartar la vista de los otros, eso que no sabíamos que ocurría, pero en lo que ambos reparábamos cuando estábamos separados, gestos que nos delataban incluso cuando actuábamos como si nada ocurriera entre nosotros...

Y es que tengo momentos grabados a fuego, momentos en los que estamos tú y yo solos, y momentos en los que hay alguien más... Recuerdo los encuentros en el coche, recuerdo tenerte frente a mí, con el cuerpo de lado apoyado en el asiento del piloto, mirándome de una forma que no llegaba a comprender, recuerdo tus manos recorriendo mi mejilla, el tacto de tus dedos y mi reacción al sentirlos sobre mi piel, recuerdo que deseaba que el tiempo se parara y que no dejaras de acariciarme. Recuerdo las veces que callamos, las veces que nos mirábamos a los ojos sabiendo que en los del otro se escondía algo... las mismas veces que fingimos que nada estaba cambiando, que seguíamos besándonos haciendo como que no nos dábamos cuenta de nada, las mismas veces que nos decíamos a nosotros mismos que aquello sólo era un tiramillas. Recuerdo las primeras experiencias diferentes, los primeros días en que no hizo falta echarle un pulso al reloj, el simple hecho de compartir un almuerzo, dar un paseo por el centro, las diez horas que nunca acabarán o simplemente hablar claro, dejar de esconder lo que sentíamos...

No sabes cómo me hacer sentir cada vez que me dices que eres feliz conmigo, cada vez que me dices que soy increíble, no sabes lo que sentí cuando me dijiste que en las pocas fotos que tenemos juntos, sonríes más que en los últimos años, lo que sentí cuando me dijeron que no te veían tan ilusionado desde hacía tiempo, lo que siento al asomarme a tus ojos y ver lo que me dices con sólo una mirada, lo que siento cada vez que me dices "te quiero, bichito"... y es que no puedo escribir una lista con todos los momentos, palabras y sentimientos que tengo grabados en mí, porque entonces nunca acabaría... 

Y es que ahora me paro a pensar en cómo ha cambiado el cuento... En cómo antes, una cena juntos era algo impensable, pasear de la mano por la calle era una locura y dormir juntos, un imposible de manual... Y es que lo que me encanta de nosotros es que le damos importancia a las pequeñas cosas: a una cena sencilla preparada en diez minutos, a compartir las caladas de un cigarro, a charlar tranquilamente sin prisas, a pasear sin mirar a los lados, a poder besarnos donde, como y cuando nos apetezca, a tener una vida normal, a fin de cuentas...

Sé que no te digo nada nuevo con esta carta, sé que todo esto ya te lo he dicho antes y que lo sabes porque lo ves en mí, pero también sabes que tengo la necesidad de decírtelo de todas las maneras que se me ocurran, y hoy se me ocurrió ésta. Quizá mañana veas un avión con una pancarta diciendo todo lo que provocas en mí, pero eso ya es otra historia...

De Buenos Días Presiosa: "Porque una vida entera no es suficiente para amarte...".


lunes, 4 de febrero de 2013

¿Y si es real?

Anoche le prometí que haré todo lo que esté en mi mano para seguir escuchando sus carcajadas, su risa espontánea, para seguir viendo esa sonrisa en su boca y en sus ojos, para que siga siendo tan feliz como me dice siempre que es, para llenar su día a día de ilusiones, de inquietudes, de miradas para recordar, de momentos únicos, de besos, de caricias, de pequeños detalles, de simples gestos que transmiten un sinfín de emociones...

Su respuesta fue: "En tu mano está que siga soñando".

Y es que pasa que esto no es un sueño, pasa que ninguno de los dos va a despertarse una mañana con la sensación de que todo esto sea un vago recuerdo, ninguno va a abrir los ojos con el presentimiento de que nada de esto es real, ninguno de los dos va a temer pellizcarse por miedo a que la nube desaparezca, esta nube que nos tiene limerénticos, ataráxicos y, simplemente, locos perdidos...

Dicen que cuando sueñas y te despiertas, una forma de recordar lo que has soñado es ponerte a pensar en ello, quizá por eso somos el primer pensamiento del otro al abrir los ojos, para recordarnos que todo esto no es un sueño, para recordarnos que el otro estará junto al uno al despertar, que su carita dormida o su sonrisa de recién despierto será el primer momento del día que se quede grabado, lo que cargará la batería con la que afrontaremos la jornada... Y es que lo bueno de que todo esto no sea un sueño, es que nuestra vida es NUESTRA ahora, que seremos lo que queramos ser, que llegaremos hasta donde nosotros pretendamos llegar y como nosotros decidamos... Y es que él no puede imaginarse lo que siento cada vez que me dice "bicho" o "bichito", aunque me asuste por la ventana e intente tirarme al suelo, porque por esas cosas lo quiero más aún, por ser como es, por ser mi sueño...

Walt Disney: "No duermas para descansar, duerme para soñar. Porque los sueños están para cumplirse".


viernes, 1 de febrero de 2013

Días...

Hay días en que te despiertas y parecen uno más, un día normal y corriente, de ésos en que te levantas de la cama, desayunas y empiezas con tus quehaceres. Hoy tenía un día de ésos, hasta que una conversación con mi madre, de ésas que hay que tener tarde o temprano, me ha dejado algo triste... y es que imagino que no es fácil intentar hacer entender a una madre por qué se acabó una relación de nueve años y medio, por qué necesito su apoyo y por qué en casa muchas veces me siento como si fuera una extraña.

De cómo una relación que se adivinaba para toda la vida, acabó porque me demostraron que el orgullo era más importante que yo, de cómo mis padres piensan que es sólo una excusa y que el verdadero motivo es la llegada de otra persona a mi vida, una persona que en menos de seis meses me ha demostrado que soy lo primero para ella, de cómo existen asuntos pendientes que resolver con la que fue mi pareja y mis padres se encuentran en medio, de cómo me culpan por haber abandonado la que era mi existencia, y digo mi existencia porque lo que yo tenía entonces no era una vida, de cómo llego a casa cada día, después de salir, con miedo a no saber lo que me encontraré, a no saber dónde está el problema porque ni siquiera me lo explican, de cómo me siento cada vez peor al hablar con mi madre, de cómo acabo llorando y sin recibir el abrazo que necesito, de cómo siento que acabaré volviéndome loca si esto sigue así... Y es que en días así cuesta mucho hacer frente a determinadas conversaciones, a determinadas situaciones, y aunque no pasa un sólo día en que no piense en la que fue mi pareja, en cómo estará, en cómo le irá... hay veces en las que ese recuerdo duele mucho más, por muy feliz que sea mi vida ahora, y es que en realidad, el pasado nunca llega a ser tal cosa...

Lord Byron: "El recuerdo del gozo ya no es gozo; mientras que el recuerdo del dolor es todavía dolor".


martes, 29 de enero de 2013

Contigo aprendí

Hay veces en que simplemente ocurre... 

Te encuentras en el sitio de siempre, haciendo lo que haces cada día: viendo la tele, conduciendo, cocinando, montando en bici o incluso estando con amigos tomando unas cañas, y de repente pasa... hay algo que hace click dentro de ti, algo que te hace cambiar tu forma de verlo todo, de pensar, de actuar... aunque no sabes dónde ocurre ese click exactamente: en tu cabeza, en tu estómago, en tu corazón... y te das cuenta de cómo son las cosas en realidad... Te das cuenta de que esa persona que apareció en tu vida sin hacer apenas ruido, ésa que en un principio parecía no tener nada que te llamara la atención pero a la que no podías dejar de buscar, te enseña algo... y tú tienes más ganas que nunca de aprender, y te hace darte cuenta de muchas cosas que ni siquiera sabías que existen...

Te das cuenta de que vivir no consiste sólo en respirar, de que esas sonrisas tontas y permanentes existen de verdad, que no son una leyenda urbana, te das cuenta de que se pueden tener ganas de gritarle al mundo que te sientes feliz y que no puedes callarlo por más tiempo, de que se pueden tener tantas ilusiones como un niño pequeño la noche de reyes, te das cuenta de que todo el tiempo del mundo se queda corto para vivirlo a su lado, de que lo que más te importa es hacerla feliz, porque de ese modo tú también consigues serlo, de no querer otros labios, otras manos, otro tacto que el de su piel, te das cuenta de que cuando la miras a los ojos el resto del mundo os sobra y desaparece, de que no puedes esconderle nada aunque quisieras porque sientes la necesidad de contárselo todo, de compartirlo todo, te das cuenta de que su sonrisa es el bálsamo que te hace olvidarte de todos los problemas, de que esa sonrisa con esas arruguitas en los ojos te llena tanto que no son necesarios ningún gesto o palabra, de que no puedes imaginar la vida sin ella y también te das cuenta de que no sabes cuándo ocurrió eso... Podría seguir diciendo muchas cosas más, pero en definitiva, de lo que te das cuenta es de que esa persona que llegó a tu vida sin hacer ruido, al final ha resultado ser un huracán y que, como ocurre con todos los huracanes, su paso deja una huella en tu corazón, en tu cabeza, en tu piel... que nunca se podrá borrar.


De Buenos Días Presiosa: "Llegaste a mi vida para convertirte en ella".


miércoles, 23 de enero de 2013

Recuperando recuerdos...

"Cierro los ojos y nos veo a los dos aún en ese sofá, sin más ropa que una camiseta y acariciándonos mientras hablamos de lo divino y de lo humano.

Cierro los ojos y aún puedo sentir cómo mis dedos recorren tu piel, cómo se recrean en cada centímetro de tu cuerpo.

Cierro los ojos y aún puedo ver los tuyos clavados en los míos, con ese brillo que tienen cuando me miran, con esa expresión que tanto me dice y tanto me deja ver.

Aún te huelo, aún tengo tu tacto en mis manos y tu esencia en mi paladar, aún puedo verte sentada sobre mí, con los ojos entornados y mordiéndote el labio inferior… aún puedo sentirte, puedo escuchar tus gritos ahogados y tus gemidos, aún me llegan tu calor, tus besos y tus caricias… tus movimientos y mi sensación de estar flotando, de no saber si reír o llorar, de placer inmenso, de sentirme unido a ti, de que somos uno y no querer que eso acabe nunca…

Siento tus manos en mi espalda y siento tus uñas clavarse en ella… siento tus labios en los míos y cómo tus dientes atrapan mi lengua sin querer dejarla escapar… tus manos frías que poco a poco se van calentando… esa sonrisa amplia que me regalas mientras me haces volar… ese volvernos locos y querer comernos el uno al otro… ese no querer que el día acabara… esa lágrima tuya recorriendo mi mejilla…

Me gustaría no abrir los ojos en todo el día y seguir disfrutando de tu presencia, de todo lo que me das en todos los aspectos, de alargar las diez maravillosas horas de intimidad y normalidad que nos regalamos ayer… volver a comer medio desnudos y volver a tirarnos en el suelo a dejarnos llevar… volver a decirte una y mil veces que te quiero y que me vuelves loco… escucharte decir que nunca has sido tan feliz como hasta ahora… Y seguir con la sensación de que estamos viviendo un sueño… un sueño del que por mucho que nos pellizcamos no conseguimos despertar… y es que quizás no sea un sueño… quizás estemos disfrutando de lo más bonito que hayamos vivido nunca y nos cueste darnos cuenta… quizás estemos más que despiertos y nos dé miedo que todo esto se vaya tal como vino… sin avisar, como llegan las cosas buenas y como terminan los sueños…

Una vez más, gracias por todo lo que nos estamos regalando, gracias por darme la oportunidad de tenerte a mi lado y gracias por dejarme intentar hacerte ver todo lo que siento por ti y lo inmensamente feliz que me haces…

Eres increíble."

Recibí esta carta hace un par de meses, cuando llevaba una doble vida, cuando tenía que esconder la felicidad que sentía, cuando no podía pasear tranquilamente por la calle porque podría encontrarme con cualquier conocido, cuando nunca imaginamos que acabaríamos teniendo una vida juntos aunque nunca perdimos la esperanza... y esto es sólo el principio... 
 
Federico García Lorca: "El más terrible de todos los sentimientos es el de tener la esperanza muerta".


lunes, 14 de enero de 2013

No necesito más...

No hay nada malo en querer ser feliz... y en buscar la manera de conseguirlo, y en hacer lo posible para lograrlo, y en no dejar de luchar por lo que se quiere, ¿no?

Yo he luchado por lo que creía que me haría ser feliz, he peleado con uñas y dientes para dejar atrás una vida que no me llenaba, que me sumergía en la rutina, que me hacía sentir hastiada, que no me dejaba sonreír... pero me he dado cuenta de que estaba equivocada. 

Me he dado cuenta de que no soy feliz porque esté viviendo la vida que pensaba que quería llevar, me he dado cuenta de que soy feliz porque la persona a la que quiero, la que me tiene locamente enamorada, la que me ilusiona, la que me hace sonreír cada segundo, la que me tiene en una nube... es feliz conmigo, y lo quiere todo conmigo, y no quiere separarse de mí ni un sólo instante, y me incluye en todos sus planes y en todas sus ilusiones... y lo mejor de todo es que lo veo en sus ojos, no necesito que me lo diga con palabras porque el brillo de su mirada me revela lo que siente, y es que no podría escondérmelo aunque quisiera... Y ahora lo único que intento es seguir haciéndolo feliz porque no quiero que sea de otra forma, porque no podría ser de otra forma... y cualquier cosa con él me vale, lo mismo me da tomar una cerveza en cualquier sitio, ver una peli en el sofá, dar un paseo por el centro viendo los escaparates, hacer la compra para el almuerzo, ir a ver una obra de teatro, seguir engrosando la lista de cosas pendientes, sean cuales sean... y eso que hay cosas que siempre he odiado, cosas que nunca me ha gustado hacer... pero con él, eso no existe... 

Y ahora que por fin he entendido en qué consiste esto de ser feliz, lamento deciros que os tengo que dejar porque voy a ponerlo en práctica...

"La felicidad está en ti mismo, si logras encontrarla, harás feliz a muchos más".


lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz vida nueva

Año nuevo, vida nueva. 

Es una frase hecha, de las de toda la vida, una expresión de ésas que están guardadas en la recámara y a las que no se les da ninguna importancia, que se decían llegado el momento de los buenos propósitos: dejar de fumar, ponerse a dieta después de las navidades, ir al gimnasio, casarse, cambiar de trabajo... Pero para mí, estas cuatro palabras se han convertido en mi mantra y han dejado de ser sólo eso: palabras. Desde hace ocho días me acompañan y, como no podía ser menos, esta noche tan especial también están presentes...

Una noche que será mágica, no puede ser de otra forma, una noche en la que, por fin, voy a empezar a vivir mi vida junto a la persona de la que estoy enamorada, una noche en la que empezarán a cumplirse nuestras ilusiones comunes, una noche en la que no habrá uvas de la suerte, en la que habrá doce campanadas con doce besos, una noche en la que me sentiré afortunada y dichosa por ver cómo me miran sus ojos, en la que nos perderemos el uno en el otro, una noche en la que no dejaré de sentir el tacto de sus manos, en la que no pienso separarme de su lado ni un sólo segundo, en la que saciaré mi necesidad de él, una noche en la que lo sentiré mío de forma legítima y yo seré suya sin que exista nadie más, una noche a partir de la cual, no volverán a existir las prisas porque tendremos todo el tiempo del mundo por delante... Una noche en la que dará comienzo nuestra historia.

Y ya estoy deseando bajarme del tren para verlo en el andén esperándome y darle un abrazo como nunca se lo he dado...

Te deseo que tu entrada de año sea tan feliz como la mía, que tus ilusiones para este 2013 se cumplan, pero haz lo que sea necesario para ello. Te invito a que crucemos juntos las puertas de esta nueva etapa y ten cuidado con las uvas... si es que las vas a comer. ¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!


lunes, 24 de diciembre de 2012

Nueva vida

Dicen que más vale tarde que nunca.

Llevo mucho tiempo sin ser feliz, sabiendo qué botón tenía que pulsar para conseguir serlo, pero no me atrevía a tocarlo... hoy por fin lo he hecho... y me siento bien conmigo misma.

Se acabaron las bajadas y subidas de la montaña rusa, se acabó el esconderse, se acabó el querer estar en otro lugar, se acabaron las peleas con el reloj y el calendario, se acabó el anteponer lo que quiere, lo que siente y lo que piensa todo el mundo... ahora toca empezar a cuidarme... porque ya me lo habían dicho muchas personas importantes en mi vida... que piense en mí, que nadie iba a cuidar más de mí que yo misma...

El miedo me tenía paralizada, el miedo a hacerle daño al que ha sido mi compañero de viaje durante nueve años... pero me he dado cuenta de que sólo le he causado más dolor, a él y a mí. Lo único que eclipsa un poco mi felicidad es saber que él está sufriendo, pero cuando la llama se apaga no hay nada que hacer...

He dicho adiós a mi antigua vida, he hecho lo que sabía que iba a hacerme feliz. Tengo a alguien de quien estoy enamorada como nunca lo he estado, alguien que quiere ser mi vida, que me dice lo que siente sin palabras, con sólo una mirada, que lo quiere todo conmigo, alguien a quien no le vale nada sin mí, con el que no tengo miedo a nada, con el que no existe él y yo, sino el NOSOTROS, alguien con el que tengo una lista de cosas pendientes que va creciendo cada segundo, con quien tengo sueños, ilusiones, alguien que lo único que consigue es que sea tan feliz como no lo he sido nunca, alguien con el que estoy deseando empezar a vivir mi nueva vida...

Ralph Waldo Emerson: "Grabad esto en vuestro corazón, cada día comienza en nosotros un año nuevo, una nueva vida".


viernes, 21 de diciembre de 2012

Pandemia

Estoy enferma.

Al parecer es una de esas enfermedades que se creían erradicadas, de ésas que actualmente se consideran raras... Los médicos no tienen un diagnóstico claro, sólo pueden decirme que hay algo en mí que no es como debería... y la verdad es que estoy un poco asustada.

Llevo unos cuatro meses con los mismos síntomas... y precisamente, lo que me da miedo es dejar de sentirlos... Aceleración del ritmo cardíaco cada vez que está cerca, esas mariposas en el estómago cuando sé que voy a verlo, ese brillito en los ojos cuando miro a los suyos, esas ilusiones que crecen cada segundo que compartimos, la sonrisa que se dibuja en mi cara al pasar por la librería Beta, por la rotonda, por esas calles del centro que recorremos con paso rápido y sin tener ninguna prisa, al abrir el maletero del coche, esos sueños permanentes que me transportan a un futuro no muy cercano y me muestran un despacho en una planta baja y un porche en el que tomar una cerveza al fresco... y quizá algún niño pequeño, ganas de vivir, de no dejar nada atrás, de quererlo todo, de tirarme a la piscina sin ver si hay agua... Y es que me he dado cuenta de que se trata de eso, de quererlo todo: quiero hacer las compras de navidad, salir del país, que me duela la boca de tantos besos, sentir una caricia, quedarme a dormir, hacerme un tatoo, hacer planes y no estar pendiente de nada más, llenar cientos de álbumes con fotos y recortes, celebrar cumpleaños, ir a la playa en diciembre para ver atardecer, encontrar un mensaje cada mañana en mi correo, compartir un cigarro, decirlo todo con una mirada, ver la tele, ser libre para poder vivir, para poder vivirlo todo...

No sé qué será esta enfermedad, sólo sé que es una de esas enfermedades raras, de ésas que muy pocas personas tienen... y otra cosa que sí sé, es que deseo con todas mis fuerzas que no llegue a existir nunca una cura, que sea muy contagiosa, que se propague por el aire y que se convierta en una pandemia... porque a todos deberían inocularnos esta enfermedad al menos una vez en la vida...

Stendhal dijo: "La persona que no ha amado apasionadamente, ignora la mitad más hermosa de la vida".



domingo, 9 de diciembre de 2012

Me cuesta tanto...

No sé disimular... gotas que ruedan por mi cara, mi mundo se ha convertido en una noche interminable, llena de nubes, llena de lluvia, llena de oscuridad...me siento muerta, pero es peor, sólo siento dolor, nada más... No sé qué pensar, si ahora mismo eres tú, sólo tú...
Te amo, lo siento mi amor.
Contigo puedo soñar, puedo volar por encima del mundo con tan sólo un beso. Me llevas al infinito cuando me tocas así como sólo tú lo haces, cuando me besas, cuando me miras y te pierdes en mis ojos, cuando te miro y me pierdo en los tuyos, cuando somos uno...

Me has enseñado que la vida es sólo una y hay que vivirla y que con sólo una palabra puedo vivir tranquila y aún sigo imaginando un mundo dónde tú y yo somos felices. Quiero despertar contigo y sentirte a mi lado, quiero ver cómo abres los ojitos y te digo al oído que te amo más que a nadie y que será para siempre. No descansaré hasta verte sonreír todos los días. No quiero que esto sea un sueño. Sin ti mi alma está vacía. ¿No lo notas? Te estoy tocando el corazón. Cierra los ojos, así puedes sentirlo más que nunca. Nota cómo te estoy abrazando en este mismo momento, nota cómo te beso apasionadamente, como si fuera la primera vez.

Atento a mis palabras, mi vida. Mi corazón está hablando por mí en este mismo instante, cierra los ojos y préstale atención. Amor, sólo escucha esto que te voy a decir, que si no estás aquí yo no sé vivir, te amo tanto... y no voy a negar que tú eres quien me ha hecho soñar, y aunque la vida nos quiera separar, vas a estar conmigo para siempre. Me enamoré de ti y no podré olvidarte, no podré olvidar lo que siento por ti, porque no puedo estar sin ti, porque junto a ti encontré la felicidad. Te amo tanto que no puedo vivir si no estás.

Se me hace raro despertar sin ti, no ha pasado mucho tiempo, pero me ha parecido una eternidad, estás presente en todo momento, en el centro de mi pecho, donde te apoyabas, donde sonreías al levantar la vista. No es fácil el día a día si no estás en él, lloro cuando no consigo recordar tu olor, tu rostro, el roce de tu piel, tu mirada... esa en la que he podido verlo todo, tu sonrisa... la que me encantó desde el primer día. No puedo seguir si no estás porque yo no soy tan fuerte, tú eras quien me daba fuerza en mi debilidad.. Escogí el camino fácil, el que ninguno de los dos queríamos. He intentado aprovechar cada segundo, cada beso, cada mirada, cada caricia, cada gesto... no puedo estar bien... no puedo estar bien porque se me va la vida. Lo siento, amor, lo siento mucho, nunca me lo perdonaré.

"El más difícil no es el primer beso, sino el último". Paul Géraldy.


sábado, 24 de noviembre de 2012

Amiga mía

¿Qué sería de nuestra vida sin los amigos? Me refiero a los amigos de verdad, no a esos con los que compartir cervezas y ratos de risas únicamente, esos amigos que están ahí para lo bueno y para lo malo, para abrirte los ojos, para decirte la verdad por muy dolorosa que pueda resultar, esos amigos que se alegran de corazón cuando estás feliz y lloran contigo cuando pasas por un mal momento. 

Yo tengo la suerte de contar con una amiga así, una amiga que está para todo, para salir un fin de semana a tomarnos algo o almorzar un miércoles en el "100 montaditos", y para contarle los momentos por los que estoy pasando, que, aunque no son malos en absoluto, son bastante complicados. Una amiga a la que le he contado todo lo que ha pasado en mi vida desde siempre, pero sobre todo, lo que me ha ocurrido desde el día cuatro de mayo. Ella ha estado ahí para todo, me ha escuchado cuando he necesitado contarle que las cosas no iban bien con mi pareja desde hace mucho tiempo, que he conocido a alguien por quien siento algo que no debería por la situación de ambos, que estamos enamorados aunque esté mal, que las cosas se me ponen difíciles porque me veo en la tesitura de elegir si seguir con mi vida antigua o continuar con ésta nueva que se me presenta llena de ilusiones y sueños, que muchas veces me siento egoísta por no tomar las riendas de mi vida y seguir con dos vidas paralelas porque es lo más fácil... Ella es alguien muy especial a quien quiero con toda mi alma, y aunque lleva relativamente poco tiempo conmigo, me basta para darme cuenta de que es una de esas personas a las que quiero y necesito para recorrer mi paso por ésto que llaman vida. Nunca podré agradecerle todo lo que ha hecho por mí, todos los momentos que me ha regalado, todos los almuerzos, todas las risas, todas las conversaciones, todo lo que se ha preocupado... siempre ha estado ahí y sé que siempre lo estará y a veces siento que no soy capaz de hacerle saber lo que significa para mí, sé que no he podido demostrarle que gracias a ella, mi vida es mucho más plena y que sólo sé que no quiero imaginarme mi futuro sin ella, porque es una de esas personas que escasean y con las que sólo te cruzas una o dos veces en la vida. Espero saber cuidarla y que sigamos recorriendo nuestro camino juntas porque con ella, todo es mucho mejor.

Elbert Hubbard dijo: "Un amigo es alguien que lo sabe todo de ti y a pesar de ello, te quiere".